
Puntos críticos de la auditoría
El examen se ordena por fases, de modo que cada objeción quede vinculada a un requisito técnico concreto y no a una impresión general.
La auditoría comienza por la correspondencia entre el vestigio y el resultado y continúa con muestreo, preparación, identificación y cuantificación. En un lote de cannabis interesa qué partes se seleccionaron; en cocaína, la homogeneidad y la expresión como base o sal; en comprimidos, la variación entre unidades. El control se adapta al material, no a una lista genérica aplicada sin contexto.
Cada observación se clasifica según su impacto posible: aclaración formal, limitación de alcance o incidencia que puede afectar al resultado. La acreditación del laboratorio aporta garantías dentro de su alcance, pero no elimina la necesidad de revisar el ensayo concreto. Tampoco la falta de un anexo en las actuaciones demuestra que el laboratorio no realizara el control correspondiente.
- Identificación y trazabilidad de la muestra frente al acta de intervención
- Representatividad del muestreo en lotes heterogéneos o multienvase
- Validación del método, límites de detección y de cuantificación
- Calibrados, patrones certificados, blancos y controles de calidad
- Cálculo y expresión de la incertidumbre de medida
- Criterios de confirmación empleados frente a resultados de cribado
- Coherencia interna entre datos brutos, tablas y conclusiones















