
Sustancias sobre las que se dictamina
Se abordan tanto las sustancias clásicas como el mercado emergente de nuevas sustancias psicoactivas, cuya identificación exige bibliotecas espectrales actualizadas y criterios de confirmación estrictos.
El estudio comienza por precisar qué material se ha intervenido y qué pregunta debe responder el análisis. No se interpreta del mismo modo una planta de cannabis en fresco, una resina, un extracto, un polvo de cocaína o un comprimido. La presentación, la homogeneidad y el estado de conservación condicionan la selección de muestras y el alcance de los resultados.
En cannabis se diferencia el material vegetal aprovechable de tallos, raíces y soportes; en cocaína se comprueba la forma química declarada y la presencia de adulterantes; en comprimidos interesa conocer el contenido por unidad. Cuando aparecen sustancias nuevas o mezclas, se examina si la identificación se ha confirmado con medios suficientes y si el método puede detectar los compuestos relevantes. La apariencia de una muestra, por sí sola, no acredita su composición.
- Cannabis y derivados: marihuana, hachís, resinas, extractos y productos con CBD
- Cocaína: clorhidrato, base y pasta, con estudio de adulterantes y diluyentes
- Heroína y otros opiáceos, incluidos opioides sintéticos y fentanilos
- Anfetamina, metanfetamina, MDMA y derivados de fenetilamina
- Nuevas sustancias psicoactivas: catinonas, cannabinoides sintéticos, arilciclohexilaminas
- Medicamentos desviados del canal legal y mezclas de composición incierta























